Reseña: lecturas 2018 (2)

Hacía demasiado tiempo, desde abril, que no hacía una entrada hablando de los últimos libros leídos e iba tocando ya, así que aquí os la traigo. Doce títulos, mucha poesía, algunas revistas literarias y poquísima novela.

La corta vida de una pastilla efervescente, de Estela Rengel

Mi amiga Estela, compañera de profesión, sacó su segundo libro hace muy pocos meses. Y cómo no, sabiendo lo mucho que me gustó el primero, Ecdisis, tenía que hacerme con el segundo.

Tengo que venir a recomendarlo mucho. Como bien dice la contraportada, es “Un viaje rítmico y sensitivo donde la música y las imágenes están muy presentes. Una cura.”.  Para mí leer este libro ha supuesto ver un crecimiento, reafirmar lo mucho que me gusta leer sus versos y quedarme con ganas de más, mucho más, siempre más.

No dejes de escribir nunca, preciosa, que estoy segura que entre guardia y guardia saldrán los mejores poemas.

Todo lo que tengo lo llevo conmigo, de Herta Müller

Es la primera vez que leo a esta Premio Nobel y me ha sorprendido. Para empezar, no se trata de una novela al uso, este libro relata la vida de un deportado rumano a tierras rusas para trabajar en un campo de trabajo forzado tras la Segunda Guerra Mundial. No está escrita de modo lineal en sí, se basa más bien en la narración de pequeñas anécdotas de los habitantes del campo, de las sensaciones que dejaban el hambre o el trabajo en ellos, sus penurias o de cómo todo eso va haciendo cambiar a todos poco a poco.

Pero no por estar escrito de esa forma pierde en dureza. La tiene en toda su magnitud al combinarse, a la vez, con la belleza  de la forma en que están escogidas cada palabra del texto.

Si queréis un libro diferente no lo dudéis.

Una muerte muy dulce, de Simone de Beauvoir

También me he estrenado con Beauvoir, pero en vez de hacerlo con su obra más famosa, El segundo sexo, lo hice con este pequeño librito que un día, hace ya tiempo, pillé rebajadísimo de precio en el Mercado Central de Valencia (tenían montado un puesto con libros en el centro, no recuerdo por qué, no he vuelto a verlo).

Sinceramente, parecía que me había llamado. Simone narra paso a paso la agonía y muerte de su madre de una forma tan llena de amor y dolor que traspasaba la página. Encima, como enfermera, muchas de las escenas las he visto mil veces en el hospital, por lo que todavía me llegaba más y me llenaban más sus palabras. Las reflexiones finales, por cierto, son para que todo el mundo las lea y piense en ellas.

Lo recomiendo, por supuesto.

Oculta Lit #1 y #2

Hablar de esta revista es hablar de un crowfunding exitoso, de una selección muy interesante de autores, fotos y textos para cada número y del hecho de que cada uno de ellos es temático.

Oculta Lit #1 se centraba en la ciudad y en las lecturas que se podía extraer de ella mientras que Oculta Lit #2 era todo lo contrario, apostaba por el campo. Ciento treinta páginas (arriba o abajo) llenas de poesía, relatos, artículos, entrevistas, ilustraciones y fotos. Para mí todo un descubrimiento, estoy deseando que envíen pronto el número 3.

Emma, de Jane Austen

Esta es de las pocas novelas de Austen que apenas había releído y tenía lagunas en ciertas partes. Así que, en parte por desconectar de tanto estudiar y en parte por recordar un poco los detalles de la historia, lo volví a leer. No es de mis historias favoritas, pero igualmente la disfruté. Sobre todo porque uno de mis personajes favoritos de este libro, Jane Fairfax, gana con la relectura, le he apreciado otros matices en su comportamiento que la primera vez que leí la novela no había sabido ver.

Les boles del drac, de Vicent Marco y Raúl Salazar

Cumpliendo nuestra tradición de la Feria del Libro de pillarnos señor marido y yo al menos uno cada uno cayó éste por su parte. Y a mí me ha venido de perlas para prepararme luego el Elemental de valenciano (spoiler alert: ¡conseguí sacármelo, tengo ya el B1!) porque el libro, además de divertido y sencillo, era asequible para mi nivel y lo pude leer con bastante facilidad.

Nostálgicos de la infancia, este es vuestro libro. Eso sí, si habéis vivido en la Comunidad Valenciana en esa época de los 80-90 pillaréis mejor las referencias, que a mí se me escaparon algunas que me tuvo que explicar él. Por cierto, generó charlas muy interesantes en casa sobre los canales autonómicos de televisión, la programación en ellos y nuestros dibujos animados favoritos de entonces.

Cuaderno de Flandes y otros poemas, de Aurora Luque

A Aurora Luque la conocía de oídas, de ser profesora en mi antiguo instituto (aunque a mí nunca me dio clase, yo iba por ciencias y ella daba clases de griego), pero nunca había leído nada suyo. Encontré este libro buceando por el catálogo de Ediciones En Huida y supe que tenía que venirse conmigo.

Sobre la base de un viaje a Flandes para estar en Villa Marguerite Yourcenar durante un programa destinado a escritores estos poemas, en edición bilingüe, son una delicia cargada de paisajes y referencia a clásicos. Está dividido en dos partes, el Cuaderno de Flandes propiamente dicho, con los poemas escritos en dicha estancia, y los otros poemas, que están extraídos de otros libros suyos. No sabría con cuál de las dos partes quedarme, ambas son bellas y muy interesantes. Y el hecho de traducir los poemas al francés me parece que les da un punto muy interesante (que he compartido de sobra por whatsapp con una amiga, que es traductora de francés, y nos dio material para varias conversaciones).

Sé que volveré a este libro para inspirarme, al igual que sé que tarde o temprano acabaré pillándome más libros de Aurora Luque.

Emocional, de Lara Losada

Primer libro de Lara que leo y no sé si lo ha hecho también con sus títulos anteriores, pero me parece todo un acierto por su parte dividir el libro por años, no por temáticas. Así se ha podido ver una constante en cada año en cuanto a temas de escritura entonces presentes y, además, una consecuente evolución muy interesante.

Mientras que las dos primeras partes, Anemia y La herida, están escritas en verso, la tercera parte, La otra, es un cambio completo a la prosa y a un tipo de texto completamente diferente, del poema a la reflexión.

No creo que sea un mal libro, los poemas me gustaron, el problema es que para mí la última parte no me terminó de encajar del todo. No sé si fue el momento en que lo leí o que este libro necesita una relectura para que se asiente dentro de mí, pero me pareció que pasó sin pena ni gloria por mí. Y me siento un poco mal porque, ya digo, los poemas son buenos, me parecieron interesantes y sobre los que reflexionar.

Abejas en las lindes, de Nares Montero

Accésit del IX Premio de Poesía Joven Pablo García Baena, me lo pillé junto con el ganador de dicho concurso, Nieve Antigua, de María Sotomayor. Y mientras que el ganador me pareció una buena lectura, cargada de imágenes y frío (dejaba sensaciones muy palpables, algo meritorio), este libro pasó por mí dejándome indiferente. Tiene algún poema que me gustó, pero en general me dejó con el sabor de boca de haber leído algo que no me decía nada, que había leído otras veces.

Que lo mismo es cosa mía más que de la autora, es posible.

Guerra Civil en Málaga, de Antonio Nadal

Este libro, por lo inmensamente denso que es, tiene pinta de ser una tesis doctoral publicada. Cargadísimo de datos, incluyendo transcripción de discursos, textos de la época, fotos, relación de militantes en partidos políticos, etc., es una lectura para tomárselo con calma. No deja de ser interesante por ello, sobre todo si eres de Málaga, ver la evolución del conflicto en la ciudad o cosas como la relación de posibles refugios antiaéreos o el testimonio de la desbandá.

Me costó bastante leerlo, en parte por lo que comento y en parte por no tenerlo disponible en casa, estaba en casa de mis padres en Málaga, pero ha merecido la pena por lo aprendido y por todas las fotos de la época que tenía, que no eran pocas.

Endurance. La prisión blanca, de Alfred Lansing

Si un libro consigue abrirme el grifo de la curiosidad al máximo y hace que de vez en cuando tenga que salir a informarme en Wikipedia o en todos los artículos que encuentre para ampliar horizontes, que pase las madrugadas de calor de agosto leyendo sin parar y necesite seguir a todas horas, llevarlo a todas partes, ese libro tiene todas las papeletas para que le haga la ola y se convierta en un favorito.

Leer sobre la última gran exploración antártica, con todos los problemas que tuvieron, ha sido una agonía constante, no paraban de surgirles inconvenientes a cada paso. Basado en los testimonios de los participantes de la expedición y en sus diarios personales, la historia de estos exploradores ha sido una de las grandes lecturas del verano. Completamente adictiva, no pude soltarla y, cuando no estaba directamente leyendo, me hacía buscar sin parar más información sobre la Antártida (que acabara leyendo sobre tectónica de placas en internet fue solo un efecto colateral) y sobre exploraciones árticas y antárticas.

No puedo dejar de recomendarlo.

Teoría King Kong, de Virginie Despentes

El último libro de la lista (sí, de verdad que han caído doce desde abril hasta septiembre) es este libro tan conocido dentro del feminismo. Es la cosa más punk que he leído en mi vida, lo juro. Tengo la sensación de que Virginie llega, pega una patada en la puerta, se mete en tu casa y se queda en el sofá contándote todo lo que escribe en el libro mientras fuma. Su estilo es muy directo y sin un solo pelo en la lengua. Tampoco los quiere para nada.

Su libro hace pensar en temas como el porno, la prostitución, la violación o el papel de la mujer en la sociedad, en general. Tanto si acabas estando de acuerdo con ella o no, merece la pena la lectura.

 

Y creo que ya, por hoy, son suficientes lecturas. Si alguien tiene curiosidad por saber los libros que leo, quiero leer o he leído no tiene más que pasarse por mi Goodreads y agregarme.

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