NaNoWriMo día 6:
- Palabras: X/50000

Tras haber pasado ayer la barrera psicológica de las diez mil palabras acudo un viernes noche tratando de subir de nuevo el contador mientras tecleo algo con sentido. A estas horas y momentos de la semana la creatividad parece haber querido abandonar mi cuerpo a marchas forzadas, se me resiente todo y no consigo hilar ni media idea con otra de forma que ambas tengan algo de sentido. Me atasco, me paro, me lo pienso, quedo quieta, pierdo el tiempo, no hago nada.
Al final me decido por lo más inofensivo, la tarea menos difícil de las que pudiera intentar hacer. La saco adelante, tras reescribir lo mismo tres veces y vacilar un par de ellas con el comienzo. Consigo que tenga algo de sentido, que no suene mal. Y después de eso viene lo demás detrás, como las piezas de un dominó que una empuja a otra.
No ha sido la sesión de escritura más brillante que exista, pero sí una en la que me siento orgullosa por no haberme limitado a lo justo, por haber seguido con la lista de deberes para estos días y no haberme limitado a lo cómodo ni a lo que luego no interesa. Me felicito, de paso, por la parte que consigo sacar adelante cada mañana a mano, que esto me está sirviendo para mejorar lo que luego acabo escribiendo en el ordenador con calma.
He acabado escuchando Inis Mona en bucle terminando la entrada del día. Y creo que no se me ocurre mejor manera de concluir la sesión de escritura del día.
