El próximo jueves 23 de abril es el día del libro y ya desde este fin de semana han habido actos para celebrarlo, como la Fira del Llibre de Massamagrell o el Sant Jordi al Cabanyal organizado por la librería La Batisfera.
Entre unas cosas y otras no he podido ir a muchos de esos actos. Otros muchos que sé que se celebrarán este mismo jueves tampoco iré por horarios de trabajo, así que este día tan especial lo viviré a mi manera.
Día del libro y poesía
Este año, como el año pasado, he participado en el concurso exprés de poesía que organiza la biblioteca de Massamagrell para celebrar el día del libro. Me parece una muy buena forma de celebrar este día y de vivir la literatura como algo más que lo habitual, entre páginas y silencio. Por segundo año consecutivo he sido finalista. Además, con un poema que me gusta especialmente por los juegos de palabras y por el uso de la rima:
Deseo (de libro)
Declíname,
inclíname,
róbame el aliento.
Abrázame,
subráyame,
llévame muy lejos.
Elígeme,
acaríciame,
recórreme por dentro.
Hazme tuya, hazme lectura.
Día del libro y reivindicación como poeta
Otra cosa que quiero hacer para celebrar este año el día del libro es reivindicarme como poeta. Recordar que es mi género y celebrarlo compartiéndolo con el mundo. Disfrutar de la lectura de poemarios, recomendar libros de poesía, comentar poemas favoritos. No olvidar jamás todo lo escrito, porque el camino que estoy siguiendo, aunque sea lento y transcurra en los márgenes, existe y está ahí por algo.
Me encantaría celebrar también el día del libro con una buena noticia literaria, pero de momento es todo puro deseo e invocación, a ver si hubiese suerte. Mientras tanto, tocará seguir escribiendo y celebrar el día del libro entre poemas. No se me ocurre forma más bonita de hacerlo.
Feliz día del libro, queridos. No olvidéis recomendar a vuestro escritor de cabecera en días como este.
