Cuando las entradas se atascan

Cuando las entradas se atascan

A veces las entradas no salen.

Las buscas, porque están ahí, escritas en el aire, esperando ser leídas y condensadas, pero por varios motivos se complica la tarea. No fluyen. No aparece ni siquiera una primera frase salvadora de la que tirar del hilo.

Podría forzarlas, bien es cierto. Podría invocarlas con todas mis fuerzas y atraerlas a mí haciendo cualquier tipo de ritual creativo. Se me ocurren mis clásicos: desde irme fuera y que mis pasos sean los que la traigan, pasando por cocinar, por desayunar junto al cuaderno en la alfombra del salón, en el balcón, o empezar a teclear sin rumbo en el portátil, a ver por dónde sale. Pero en realidad, haciendo esto estaría rellenando un vacío de incongruencias mientras pienso qué es realmente lo que me ha tenido sin escribir pero escribiendo: lo que he ido buscando estos días, los enlaces que he ido guardando, las lecturas que espero realizar y con las que me espero encontrar.

Una búsqueda que se remonta en el tiempo y no deja de crecer, que no viene de ahora ni mucho menos y solo consigue hacer crecer las preguntas.

Una búsqueda hecha de decenas de preguntas que van evolucionando con el tiempo, mezclándose entre ellas y pidiéndome cada vez más atención, más lecturas, más información. Más calma y pausa para retener lo que leo, la información, e ir creciendo. La lista de lecturas, con todo esto, se torna infinita. Los artículos se me acumulan en marcadores. Las notas se suceden en el móvil. Los podcast que escucho también aportan su granito de arena, inflamando las ganas de escribir aún más.

Y con todo, este cúmulo de información e ideas se mezcla. A veces algo despunta sobre el resto. A ratos pienso en noviembre y también pide su momento de planificación y calma. Todo quiere ser escrito a la vez. Todo exclama y reclama atención. Todo me inunda. Todo es a la vez. Estoy en uno de esos momentos creativos en los que la mente entra en ebullición, pero nada es definitivo, el momento de conocer los proyectos bien antes de lanzarme a escribirlos. Uno de los mejores momentos de la escritura.

En el mar de dudas, donde todo se mezcla, donde la creatividad no para de fluir, donde las noticias además llegan y se suceden y aparece la nota provisional del último EIR, irrumpiendo de pronto para paralizarlo todo, ¿de qué escribo aquí, exactamente, esta semana?

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