A mí a estas alturas del año el cuerpo me pide aparcar todo tipo de lecturas de evasión y concentrarme en lecturas de inspiración. Calentar el ambiente de cara al NaNoWriMo, que cada día está más cerca.
Definir qué es para mí una lectura de inspiración implica separar la forma de leer según el momento. Y es que hay veces que lees porque sí, porque te apetece meterte en una historia, sin más, y otras que lo que buscas es ir otro tipo de sensaciones. Esas lecturas de la inspiración las divido en varios subtipos, según dónde la busco:
Inspiración en manuales de escritura
Si hay un mes del año que me apetece más leer un manual de escritura es en octubre, justo antes del NaNoWriMo. La mayoría de estos manuales suelen estar orientados a las novelas y, aunque no las escribo, sí que algunos de esos libros me resultan interesantes. Aprendo, siento que tomo notas de algunas cosas que pueden servirme. Otros, los que no están tan orientados a las novelas, me interesan más. El caso es aprender.
Este mes de momento llevo ya uno, Errores de escritor, de Cristina Grela, que me ha resultado muy ameno y rápido de leer. Estoy leyendo también No plot? No problem!, de Chris Baty (fundador de NaNoWriMo), libro al que le tenía muchísimas ganas desde hace tiempo, y me apetece volver a leer después de años sin hacerlo 2K to 10K, de Rachel Aaron.
Todo muy enfocado a lo mismo, sí.
Inspiración en lecturas casuales
¿Qué más necesito para inspirarme? A veces aparece por casualidad, a lo largo de los meses, ese libro que me acaba encantando y me acaba dando ganas de escribir. Justo ese es el que necesito tener cerca de cara a este mes del año.
Para mí no hay nada como un buen ensayo que te empape de algún tema o visión que interese. Eso o un buen poemario, de esos que sientes que cada poema es una cápsula perfecta, ideal, lista para tragar y que florezca dentro. Encontrar ese tipo de lecturas a estas alturas del año es una bendición, pero también está la opción de releer algo que en su momento removió y quiero que vuelva a removerme.
El caso es acercarme a esa lectura que sé que despierta las ganas de coger la pluma.
Estoy ahora mismo casi terminando un libro que es una colección de ensayos breves de Virginia Woolf: La libertad y el valor para escribir. Leerlos me está devolviendo las ganas de sentarme con mi pluma y me está haciendo tomar notas por todas partes, también.
Inspiración en bibliografía
¿Y qué es la bibliografía en este caso? Puede ser cualquier cosa del tema que esté investigando o sobre el que quiera hacer algo creativo: ensayos, poemas, libros más técnicos sobre el aspecto en cuestión que esté queriendo plasmar, novelas ambientadas en la época o con los elementos que me apetece escribir.
Las posibilidades son infinitas y muchas veces una lectura inspira la investigación e ir saltando a otras nuevas. Lo bonito de construir mi propia bibliografía, según lo que esté trabajando en ese momento, es que al final voy encadenando libros muy diversos, voy construyendo una procesión de lecturas que sueltas no tienen ningún sentido y juntas lo dicen todo. Las notas se enriquecen un montón y hacen que llegue a finales de octubre con tantas cosas en mente que escribir a partir de ese punto no cuesta tanto.
Compartiría mi bibliografía actual, pero creo que en el punto en que me encuentro siento que la tengo menos definida de lo que quisiera. Sigo sedienta de lecturas que me lleven al punto exacto de escritura al que quiero llegar. Todo se andará.
Y esas son mis principales fuentes de lecturas de la inspiración. ¿Alguna recomendación? ¿Algún libro que os encante y os sirva de inspiración? Soy toda oídos para estas cosas.
