Un salto de fe

Un salto de fe

‘When do I know I’m Spiderman?’
‘You won’t. That’s all, it is Miles… a leap of faith.’

Spider-man into the Spider-verse

Tienes que saberlo. Tienes que sentirlo. Tienes que intuirlo.

Tienes que tener claro cuándo es el momento, cuándo estás en el lugar y momento adecuado. Cuándo, a pesar de todo, debes lanzarte de cabeza al abismo para enfrentarte a lo que quieres ser. A lo que llevas peleando.

Y entonces, justo cuando la convicción sea completa, aunque el miedo paralice en parte, dar por fin un salto de fe.

Hoy se supone que saldrían los listados provisionales de admitidos del EIR. Voy viendo esto como algo más real a pesar de que mi miedo, en este caso, ya no sea ni el examen, ni las plazas ni la corrección. Ni siquiera si tendré suerte.

Tengo más miedo por tirar la preparación a última hora a la basura porque la apatía se ha apoderado de mí y me tiene aquí, mirando sin atreverme a lanzarme.

Tengo miedo, también, por un retraso en la fecha del examen y que la agonía se prolongue. Viendo lo visto con la pandemia me espero cualquier cosa.

En mi día a día laboral el miedo, la desesperación y el agotamiento se mezclan. Hace tiempo que el bache de marzo se quedó atrás, lo ha superado en profundidad, y esto va a peor día tras día.

Y en este cóctel de miedos y cansancio a niveles que ni se pueden describir llega la fecha de publicación de listados. Sin listados. Llena de incertidumbre. Siento cada vez más cercano el momento en que debo dar ese salto de fe y que pase lo que tenga que pasar.

Ojalá pueda darlo. Y pueda venirme arriba después de eso. Por el momento lo veo difícil. Hasta entonces sigo contemplando el abismo en el mismísimo borde.

Pase lo que pase, tengo planes alternativos. Por fortuna.

PD: Quedan sesenta días para el examen.

PD (2): Son las 18h del 26 de enero. Acaban de publicar el listado provisional de admitidos. Se han presentado unas 7420 instancias, que no quiere decir que todas estén admitidas. Teniendo en cuenta que este año hay 1683 plazas convocadas cabemos a una plaza por cada cuatro opositores. Una barbaridad que no había visto en todos los años en los que me he presentado a esto, siempre ha sido una ratio muy inferior. Al menos esto anima más a ese salto de fe.

2 comentarios en «Un salto de fe»

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