Hay un patrón que se repite en un par de canciones que suenan en mis auriculares. Cuando el aleatorio me las trae no puedo dejar de pensar en ciertas frases de ellas.
La primera de esas canciones es parte de la archifamosa banda sonora de la película K-Pop Demon Hunters. La canción en sí no es la más conocida, Golden, si no la que suena al final, What it sounds like. Hay varias cosas de esa canción que me tocan mucho, pero hay un par de líneas que son más especiales:
«The song we couldn't write
This is what it sounds like»
Otra de esas canciones, que surgió en un aleatorio, es una de SFDK. Hacía mucho que no los oía y con esta canción, Sin miedo a vivir, me dejó descolocada con estas líneas:
«Nadie me dijo que fuera así
el folio en blanco,
la canción que nunca pude escribir
la que se atasca...»
Que de toda la música que oigo a menudo, que de todas las canciones que pasan por mí y de todos los géneros mi neurona haya decidido concentrarse en esas dos, en esas líneas, no lo puedo llamar casualidad. Aquí es cuando levanto la pluma del papel y toca analizar qué está ocurriendo, porque el patrón existe y es evidente.
Me enredo, me dejo enredar. Doy vueltas y más vueltas a las cuatro ideas que me persiguen, trato de plasmarla. Las vuelvo a mirar, desde todos los ángulos, y me prometo a mí misma que esta vez será la definitiva. Que trataré de trabajar mejor en ellas, hacer de estas fugacidades algo tangible. Algo real y verdadero, algo por lo que merezca la pena abrir Scrivener y escribir como hace meses que no hago.
El patrón de lo que se atasca está ahí. La música solo es un recordatorio. Trabarme, atascarme, dudar… todo eso significa que esta idea me importa lo suficiente como para no abandonarla, para seguir trabajándola. En algún momento el papel dejará de resistirse. O quizás lo haga mi pluma.
En cualquier caso, lo no-escrito está aquí, latiendo en la yema de los dedos, en la vista que se posa en todo cuanto toca la mirada curiosa. Lo no-escrito está ganando peso por momentos, sin darme cuenta. Y cada vez pide más espacio, es más ruidoso pidiendo existir en palabras.
