Día 1 del NaNoWriMo:
- Palabras: 2382/50000

No soy la misma que en años anteriores y se nota. El cansancio llega a mí más temprano y en lugar de quedarme despierta escribiendo a partir de las doce de la noche, como hacía siempre, he empezado a escribir por la mañana, después del desayuno. Eso y aprovechar la siesta de la peque y sus horarios de sueño para avanzar en lo escrito, es lo que puedo hacer.
He empezado a probar con esos bloques de escritura que me propuse. Solté a mano un buen puñado de palabras de algo que me estaba reconcomiendo y que sabía que si no lo escribía no iba a poder hacer más. Luego preparé la newsletter y la programé porque tal y como terminé el texto a mano encontré un puñado de líneas de las que me interesaba sacar algo más y acabé sacando la carta completa a enviar de la semana. Tras eso, un puñado de palabras más en Scrivener, porque al organizarme y organizar la escritura del mes me di cuenta de algo maravilloso: vuelvo a tener un libro entre manos.
Todo está verde. Todo está por trabajar, por escribir y las piezas las tengo aún muy desparramadas entre páginas y el escritorio. Pero no hay mejor sensación que sentarme un uno de noviembre frente al teclado, con todo aún por escribir, y darme cuenta de que eso que parecía inconexo en realidad va buscando su forma de unirse poco a poco, de cobrar sentido.
Tengo todo un mes por delante para irlo descubriendo y escribirlo con cariño.
