En esta serie de entradas sobre la inspiración que empecé la semana pasada estuve hablando de fuentes del día a día: atmósfera, rutina, rituales. Hoy toca ampliar un poco más el círculo y nombrar algunas fuentes más, esas que aparecen y que a veces se buscan y otras no.
Para mí son el alimento principal de mi creatividad, con ellas nutro mi fuente interna. Gracias a estas fuentes sé que es posible que mi inspiración, esa música interna que no para de sonar, lo siga haciendo. Son un combustible ideal para crear.
Fuentes de inspiración: libros
La lectura, ya así como concepto en general, es una muy buena fuente creativa. Pero si encima aparecen los libros adecuados en el camino el placer es aún mayor.
Distingo dos tipos de lecturas inspiradoras:
La lectura casual
Ese libro que empecé a leer por cualquier motivo, sin ningún particular, y acabó transformándose en una lectura inspiradora. Ese que no esperaba para nada y me sorprendió, justo ese. Esos hallazgos casuales no son frecuentes y cuando aparecen consiguen que le dé mil vueltas al libro en cuestión en mi cabeza durante mucho tiempo. Algunos de esos libros acaban en la parte de «inspiración» de mi estantería para tenerlos más a mano y volver a ellos de cuando en cuando.
Felices descubrimientos estos libros casuales.
La lectura buscada
Ese libro que se empieza porque lo marqué como bibliografía de algo creativo o tal vez lo apunté en alguna lista pensando en algún proyecto.
¿Cómo elegir qué leer para una bibliografía? ¿Qué lecturas escoger como base para lo que quiero escribir? ¿Qué buscar en concreto? ¿Alguna voz que me interese capturar, una época, una historia, información sobre un tema? La verdad es que me guío por impulsos, según el tema que tenga entre manos voy trazando el sendero de lecturas. La lista puede ser amplia, muy amplia, incluso con extensas ramificaciones, pero cada lectura seguro que aporta algo, por nimio que sea, al conjunto.
Ambas listas no son cerradas. Pudiera ser que un libro que empezó siendo carne de bibliografía pura y dura termine pasando a ser un hallazgo casual de los que persiguen y se quedan muy adentro. En cualquier caso, la lectura como fuente de inspiración es algo muy poderoso y a lo que se puede sacar muchísimo partido.
Fuentes de inspiración: música
Una de mis predilectas. No siempre que escribo lo hago con música, pero cuando lo hago tiene que ser con cierta música:
Lo que tenga en bucle en ese momento
Puede ser una canción concreta o un disco (me pegó fuerte el Zeit de Rammstein en 2022 y el año pasado no dejé de oír ni el Skeletá de Ghost ni el Miraveh de Hora Zulu). Si se me engancha lo que sea musicalmente, lo escucho sin parar y me obsesiona será la banda sonora de lo que escriba en ese momento.
Y por eso la banda sonora de Proyecto CV son esos dos últimos discos que comenté antes. Y noto que eso pesa y algo permea en la escritura.
Música instrumental
A piano, bandas sonoras, música clásica, lofi… Me suelo poner este tipo de música cuando escribo las entradas o la newsletter, por ejemplo. Algo que me ayude a concentrarme y no interfiera ni me haga salir hacia otras facetas (el proyecto que esté escribiendo en ese momento, por ejemplo).
Fuentes de inspiración: internet
Esto puede servir tanto para hallazgos casuales como para búsquedas, va en todas direcciones. Ya sea haciendo scrolling y leyendo artículos (en Substack, por ejemplo), con música que me recomiende el algoritmo (los anuncios de nuevos discos de grupos que me gustan o playlists variadas), noticias, reseñas, imágenes… Es una fuente tan amplia y basta que en cualquier momento, leyendo a alguien, puedo inspirarme o leer algo que haga prender la chispa.
Hay mucha basura, por supuesto, pero no todo en internet es malo. Una buena búsqueda también ayuda a encontrar todo tipo de información necesaria para la escritura, ayuda a descubrir nuevas voces, resuelve dudas… Las posibilidades son infinitas.
Y todavía tengo otra pincelada más sobre inspiración pendiente de traer por aquí, pero la dejaremos para la semana que viene.

Muy interesante. A mí me llama mucho la atención el poder que tiene la música para inspirar. Me pasa muchas veces que escucho una canción y salta la chispa. Es impresionante. Y qué decir de los libros. No supero Cuadernística… No lo supero…
Me están encantando estas entradas. ¡Son otra gran fuente de inspiración! Deseando estoy leer la de la próxima semana.
Un abrazo.